El lasaliano al que quemaron vivo en la fiesta de San Esteban

La fiesta de San Esteban, inmediata a la Navidad,  muestra la importancia del testimonio de los mártires, y que su muerte no resta nada a la alegría navideña. Por eso no es macabro recordar que también un mártir del siglo XX en España fue asesinado ese día, el lasaliano Jaime Mases Boncompte, al que quemaron vivo.

Se ocupó de auxiliar a los que no pudieron ser evacuados
El hermano Lamberto Carlos, nombre de Jaime Mases Boncompte en la congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle), de 42 años, ingresó en el noviciado en 1908 y pasó por escuelas diversas hasta recalar en la Bonanova de Barcelona en 1935.

Tras el asalto al colegio, paso una temporada en casa de un hermano suyo, a partir del 1 de octubre fue a casa de una prima, Francisca Galcerán, se vistió de mono y frecuentó los barcos del muelle para simular ser estibador. Desde el 3 de noviembre, al morir el hermano Juan Crisóstomo (José Llorach Bretó), asumió el papel de auxiliar a los lasalianos desperdigados.

Tenía fijada su salida en barco para el 20 de diciembre y la víspera fue de compras con su prima y, al cruzarse con otro lasaliano, fueron identificados por un miliciano al que habían dado clase en Francia, y arrestados los tres. Les tomaron declaración en la comisaría de Les Corts. El otro lasaliano oyó desde su celda que vociferaban contra el hermano Lamberto diciendo: “¡Es un cura, es un cura!”. Esa noche llevaron a los dos lasalianos a l’Arrabassada, pero volvieron vivos. Al día siguiente, llevaron a Mases y su prima a una farmacia cuya dirección llevaba él apuntada en un papel que había tratado de romper. El dueño confesó que le conocía como religioso. La prima volvió a la cárcel, pero él desapareció. Después de la guerra, una miliciana confesó ante un tribunal haberle quemado vivo el 26 de diciembre.

Puede suscribirse a esta lista de correo si quiere recibir en su e-mail la historia del mártir de cada día.

Puede leer la historia de los mártires en Holocausto católico (Amazon y Casa del Libro).

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.