Australia celebra las primeras bodas homosexuales

Australia comenzó a celebrar oficialmente las primeras bodas entre personas del mismo sexo, después de que el Parlamento de Camberra aprobara el mes pasado la legalización de este tipo de uniones. De esa manera el país se alinea oficialmente con los preceptos del homosexualismo político y de las teorías de género.

”De hoy en adelante ninguna pareja deberá esperar para declarar su amor y solemnizar su compromiso hacia el otro”, dijo en un comunicado Sally Rugg, representante de Getup!, una de las organizaciones del homosexualismo político que promovió la reforma en Australia y que ha conseguido desnaturalizar el matrimonio entre un hombre y una mujer.

Los atletas Craig Burns y Luke Sullivan se casaron en los primeros minutos del 9 de enero, la fecha a partir de la cual se podían celebrar estos matrimonios sin una dispensa ya que estos deben ser notificados a las autoridades con un mes de antelación. La ceremonia, tuvo lugar en la localidad de Carool, en el este del país, con la asistencia de 50 personas.

El Parlamento australiano aprobó el 7 de diciembre la reforma de la Ley del Matrimonio de 1961 -que fue modificada en 2004 para precisar que esta unión es exclusiva entre una mujer y un hombre- para permitir los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Recordemos que todo este proceso de legalización del ‘matrimonio’ homosexual encuentra su génesis en la consulta popular no vinculante convocada por el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, en cumplimiento de una promesa electoral. En este seudo-referéndum, el 61% de los australianos se mostró favorable a que el término ‘matrimonio’ dejase de designar la realidad que ha designado durante siglos: la unión entre un hombre y una mujer.

Antes y durante la celebración de esta consulta popular, proliferaron las agresiones de los partidarios del ‘matrimonio homosexual’ contra las personas reacias a éste. Así, un sacerdote fue escupido en plena calle por un individuo que, después de secretar su saliva, lo imprecó. Además, el exprimer ministro australiano Tonny Abbot, que se ha mostrado reticente en ingentes ocasiones a redefinir el concepto de ‘matrimonio’, fue golpeado por un hombre que lucía una insignia arco iris en su pechera.

Asimismo, las paredes de ingentes iglesias australianas, tanto católicas como anglicanas, fueron ornamentadas durante la campaña con estremecedoras e insultantes consignas tales como ‘los cristianos son nazis’, ‘crucifica a los votantes del no’, ‘apalea a los fanáticos’ o ‘vota sí’.

En este sentido, el arzobispo de Sidney, Mons. Anthony Fisher, mostró su pesadumbre tras el anuncio de los resultados de la encuesta postal: ‘Desde el principio, esto se ha asemejado al conflicto entre David y Goliat con políticos, corporaciones, celebridades, periodistas y organizaciones deportivas ahogando la voz del australiano común y presionando a todos para votar sí’.

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