La Iglesia venezolana renueva su cúpula y promete continuidad

La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) eligió este martes una nueva mesa directiva que será presidida por monseñor José Luis Azuaje durante los próximos tres años, en sustitución de monseñor Diego Padrón, y tendrá como vicepresidentes a los religiosos Mario Moronta y a Raúl Biord.

“Elegida Nueva Junta directiva de la CEV trienio 2018- 2021 Presidente Mons. José Luis Azuaje, Premier vicepresidente Mons. Mario Moronta; segundo vicepresidente Raúl Biord; Secretario General Mons. Trino Fernández“, informó la CEV en su cuenta de Twitter.

El ahora presidente de la CEV es obispo del estado Barinas (oeste), mientras que el primer vicepresidente es prelado de San Cristóbal, estado Táchira (oeste), y el segundo vicepresidente se desempeña también como obispo de La Guaira, estado Vargas.

Monseñor Azuaje ha prometido, en declaraciones a los periodistas, que continuará con la labor que, dijo, ya venía desempeñando la Iglesia a nivel pastoral, “por la dignidad humana, por los derechos humanos” y “por la promoción humana integral”.

Se manifestó también abierto a dialogar con cualquier instancia y exhortó al Gobierno venezolano a escuchar “la voz del pueblo”.

Durante la presidencia de monseñor Padrón, la CEV se mostró muy crítica con el Gobierno de Nicolás Maduro, al manifestar públicamente su desacuerdo con las decisiones o acciones implementadas por el Ejecutivo ante la situación de crisis que atraviesa el país.

Por su parte, el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino, presentó su renuncia al cumplir 75 años de edad en agosto pasado, como establecen las normas vaticanas. La respuesta del Papa sobre si acepta o no la dimisión al cargo todavía no se conoció.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo por su parte que la cúpula de la Iglesia católica en su país impide la santificación de José Gregorio Hernández, un venezolano conocido como el “médico de los pobres”, al que atribuyen cientos de milagros en el país caribeño.

“Pido las bendiciones de José Gregorio, su protección, toda su luz, y pido por la salud de nuestro pueblo al santo del pueblo, al santo de los pobres, a pesar de que la oligarquía de la Iglesia católica no quiere que lo santifiquen“, dijo Maduro durante un encuentro con médicos comunitarios en Caracas.

El líder chavista aseguró que una “cúpula” del catolicismo, sin especificar nombres, “odia” al “venerable”, como le llaman sus devotos, “porque es el médico del pueblo”.

“Lo odia, me consta, tengo pruebas de cómo se ha hecho un gran esfuerzo para que (…) en los canales regulares de la Iglesia católica le den su título, (aunque) ya lo tiene, ya se graduó, ya tiene 100 años como santo del pueblo”, prosiguió el mandatario, y pidió una vez más al Papa Francisco actuar en este sentido.

No obstante, el jefe del Estado aseveró que dentro del Vaticano “la oligarquía conspira”, por lo que no cree que concedan el título al “santo de los pobres”, que nació en 1864 y murió en 1919 atropellado por uno de los pocos vehículos que circulaban entonces por Caracas mientras buscaba medicinas para un paciente pobre, según sus biógrafos.

En 2014, el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa, activó una Comisión Nacional para la Celebración de los 150 años del nacimiento de “José Gregorio”, como lo llaman los venezolanos, que tiene entre sus objetivos compilar la mayor cantidad de favores para dar con el milagro de la beatificación.

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